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La historia del “hombre de acero”

Tranquilos, no, no voy hablar de Superman!
Es la historia de una persona de exito, Lakshmi Mittal.

El “hombre de acero” empezó en un taller familiar de Calcuta. 

Lakshmi Narayan Mittal es el claro ejemplo del millonario que empezó desde abajo. En su caso, el punto de partida fue Sadulpur, en Rajastán (India), una pequeña localidad sin electricidad cuando este empresario nació en 1950. Su padre, Mohan Mittal, trató de buscarle desde muy pronto un futuro distinto a su familia y, por ello, se trasladaron a Calcuta, donde abrió un pequeño taller metalúrgico denominado Ispat (acero, en sánscrito). 

Entre 1957 y 1964, Lakshmi Mittal estudió en la escuela Shri Daulatram Nopany Vidyalaya, que impartía la mitad de las clases en hindú y la otra mitad en inglés. Más tarde, se licenció en el St. Xavier’s College, obteniendo un grado en contabilidad y negocios. Pero justo cuando iba a comenzar su vida profesional, la muerte de su padre le obligó a hacerse cargo del negocio familiar. Así comienza la historia del taller que se convirtió en la mayor empresa de acero del mundo. 

La construcción del imperio



Una respuesta rápida sobre cómo consiguió este joven crear un gran imperio: una ambición sin límites. Con los beneficios del taller familiar, en 1976 y con tan sólo 26 años, Lakshmi decidió apostar por una empresa de acero indonesia que se encontraba en quiebra. Así nació Ispat Indo, compañía que reflotó y consiguió hacer muy rentable con el paso de los años. Pero fue coincidiendo con el final de los años ochenta y con toda la década de los noventa cuando este empresario indio levantó lo que acabaría siendo su imperio. Y lo hizo siguiendo el mismo patrón usado en Indonesia: comprando empresas con dificultades económicas y saneándolas para añadirlas a su cartera. En 1989 este plan le llevó a Trinidad y Tobago; en 1992, se hizo con Siderúrgica del Balsas (México); dos años más tarde compró tres empresas en Canadá, Alemania y Kazajistán; y al finalizar el siglo XX ya estaba presente en Estados Unidos y Francia. Luego siguieron empresas de Rumanía, Argelia, República Checa, Bosnia, Macedonia, Polonia, Sudáfrica, Ucrania y hasta China. En 2004 Ispat Internacional se unía con LNM Holdings para formar Mittal Steel, un coloso del acero. Pero la ambición de Lakshmi no se detuvo ahí y en 2006 lanzó una opa (oferta pública de adquisición) para hacerse con Arcelor, el gigante europeo del sector que había nacido en 2002 de la unión de Aceralia (España), Arbed (Luxemburgo) y Usinor (Francia). La adquisición no fue sencilla y Lakshmi tuvo que subir su primera oferta un 45%, pero el resultado fue la creación del mayor imperio de acero del mundo, ArcelorMittal, del que es presidente y CEO. La empresa produce 119 millones de toneladas de acero al año y tiene 245.000 empleados, aunque últimamente no le ha ido bien: este año ha perdido 1.125 millones hasta junio. 

Polémico y filántropo 

Mittal saltó al primer plano informativo en 2002 por el llamado Mittalgate, un escándalo político en el que se le acusó de usar la influencia del primer ministro británico, Tony Blair, para hacer negocios en Rumanía a cambio de sus jugosas donaciones al Partido Laborista. Además, ha sido criticado por las condiciones laborales en sus minas y fábricas, aunque son reconocidas sus acciones filantrópicas, que incluyen ayuda económica a los deportistas olímpicos indios, la creación de varios centros educativos en su país o la donación de 15 millones de libras para crear una nueva zona infantil en un hospital de Londres. 

Fuente: expansion.

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